Por qué los famosos no quieren abandonar los teléfonos "tontos"

Por en Telefonía

La actriz Scarlett Johansson, la editora de Vogue Anna Wintour y los magnates de los negocios Warren Buffett y Stephen Schwarzman son algunas de las celebridades que se niegan a utilizar smartphones.

¿Qué tienen en común la actriz Scarlett Johansson y los magnates de los negocios Warren Buffett y Stephen Schwarzman? Ellos son parte del tercio de estadounidenses que no poseen un teléfono inteligente. Es decir, que cuentan con un viejo teléfono plegable o con tapa que usa sólo para llamadas y mensajes de texto. Este incluso es el caso de ejecutivos de Silicon Valley como Danny Groner, gerente de la agencia de fotos Shutterstock, una de las empresas de mayor éxito del centro mundial de startups. 

Este ejecutivo, a pesar de estar inmerso en el mundo de la tecnología y tener solamente 32 años, se niega a utilizar un teléfono inteligente. "Me paso 13, 14 horas al día frente a una pantalla, eso es suficiente. No tienen que ser 17 horas", señaló Groner al medio BBC.

No obstante, el gerente de Shutterstock asegura que si todos siguieran su ejemplo, nadie terminaría sus trabajos pendientes ya que los smartphones son en día una importante herramienta de trabajo. Esto no significa que los antiguos teléfonos plegables sean malos tampoco. De acuerdo a la profesora de psicología Holly Parker, de la Universidad de Harvard, estos equipos retro podrían ayudar a la gente a definir la línea entre el trabajo y el hogar, mejorando su productividad gracias a su mayor descanso.

Por otro lado, expertos en tecnología aseguran que este fenómeno por adoptar nuevamente el uso de los abuelos de los smartphone tiene relación con la sensación de dependencia ante los celulares. Así, al dejar de utilizarlos, los usuarios sienten una sensación de control ante sus actos. Gracias a esto, los dumbphones o teléfonos tontos, están disfrutando de un gran momento. Y no solo por la publicidad gratuita que han conseguido gracias a que son los preferidos de celebridades como la editora de la revista Vogue, Anna Wintour, o el actor británico Eddie Redmayne. Actualmente estos móviles también han registrado crecimientos interanuales en ventas cercanos al 6% en Japón, un país que siempre se caracterizó por estar a la vanguardia en telefonía.

Según la firma de análisis Strategy Analytics, cada año se venden en el mundo 44 millones de teléfonos básicos, lo que representa un 2% del mercado global. Cifras pequeñas pero significativas, especialmente si tenemos en cuenta que existe un activo mercado ávido por teléfonos simples y baratos como segundo dispositivo con el objetivo de desconectarse del mundo digital moderno.

Por otro lado, los teléfonos tontos también pueden servir para usos más específicos como, por ejemplo, permitirles a los niños llamar a casa. También sirven como herramientas fáciles para personas mayores, como los que fabrica Doro, que dan prioridad a ofrecer botones grandes y a la amplificación del volumen.

Y tú, ¿te atreverías a abandonar tu smartphone por un teléfono tonto?

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