Más allá de la Transformación Digital

Por en Empresas & Startups

Las empresas deberán seguir cambiando procesos, operaciones y modelos de negocios para competir y subsistir en el futuro cercano.

*Por David Iacobucci, Director de Ventas en Level 3 Chile

La ola de cambios asociados a la digitalización de los negocios supone no sólo los retos de conocer, adoptar e integrar una serie de tecnologías emergentes, sino también de repensar y rediseñar múltiples procesos y modelos. Todo, en un escenario de negocios altamente desafiante y centrado en la información, que analizaremos en profundidad el 29 de agosto durante el 9o Foro Level 3 de Tecnología y Negocios

En el último lustro, la evolución tecnológica ha provocado tal nivel de cambios en las empresas que está obligándolas hoy a repensar completamente su ser, desde su centro de datos hasta el propio negocio, donde la información proveniente de múltiples fuentes es la base para la toma de decisiones del negocio, y clave para atender a clientes cada vez más demandantes. 

Este fenómeno, conocido como Transformación Digital (DX) recién comienza a dimensionarse en su magnitud, ya que involucra una serie de tecnologías que están en plena expansión y que, al irse consolidando, tendrán un impacto aún más radical.

Para las empresas, la Transformación Digital es de tal escala e intensidad que no sólo se refleja en los cambios que día a día muestran los mercados sino también en la innovación que sus propios clientes y partners, e incluso sus mismos empleados, les exigen.  Esto significa que las empresas deberán seguir cambiando procesos, operaciones y modelos de negocios para competir y subsistir en el futuro cercano.

Conceptualmente la DX se refiere a cómo las organizaciones asumen e impulsan su transformación constante a partir de centrarse en la información. Hoy hablamos de Cloud Computing, aplicaciones analíticas, movilidad, Big Data, Social Media, entre otras tendencias y tecnologías para contextualizar la Transformación Digital, pero lo central es cómo las empresas aprovechan los datos de alto volumen –que se generan en diversas plataformas con formatos diferentes y disímiles– para convertirlos en información valiosa, no ya sólo para reducir costos o mejorar procesos, como ha sido tradicionalmente, sino para generar nuevas formas de ingresos y ganancias.

Innovación Inteligente

Al explotar los datos de alto volumen las organizaciones parten por variar su relación con el cliente. Las transacciones electrónicas, redes sociales, plataformas móviles, entre otras, generan información precisa de los clientes, tanto, que es posible anticipar algunas de sus decisiones en base a preferencias y necesidades, y esto prácticamente en tiempo real. Así, con la analítica avanzada se pasa de un modelo con una mirada retrospectiva o histórica a una netamente predictiva y centrada en los datos.

Además de las tecnologías mencionadas, existen otros componentes que anticipan desde hoy que la ola de cambios es más profunda de lo que muchos suponen. Un primer componente es la Internet de las Cosas (IoT), que marcará la omnipresencia de dispositivos y sensores conectados a la Red de redes, y que aumentará intensamente el flujo de datos, dando paso a las ciudades inteligentes, que también tendrán su impacto y corelato en los mercados y en los sistemas productivos.

A ello hay que sumar las tecnologías cognitivas que, en esencia, apuntan a imitar algunos procesos del pensamiento humano y que se relacionan con la inteligencia artificial. Estos sistemas procesan grandes volúmenes de datos y pueden incluso resolver problemas y aprender. Ellos sentarán las bases de lo que se denomina la Cuarta Revolución Industrial, sin embargo, las tecnologías cognitivas ya se están aplicando y están siendo integradas en muchas herramientas de software.

Lo anterior se sumará también a los avances en robótica, lo que facilitará aún más la automatización en muchas áreas, dando paso a un sistema “ciberfísico”, en el que sistemas informáticos interactúan con objetos y personas en el mundo real. Este conjunto de tecnologías, en la medida que se van integrando y consolidando, obligan a una mirada estratégica de mayor alcance, que obliga a los CIOs a estar, como nunca antes, pendientes de múltiples tendencias e ir preparando la infraestructura o servicios de la organización para un escenario altamente cambiante, en donde la flexibilidad y la agilidad son cuestiones fundamentales.

La industria de TI está desplegando nuevos modelos de servicios y soluciones que van más allá de DX. Esto significa combinar e integrar, entre otros, plataformas móviles, Cloud Computing, IoT, analíticos, inteligencia artificial, etc., mientras las organizaciones asumen hoy el desafío de implementar silos de datos para poder procesar más información.

Debido a ello las empresas deben incorporar desde sus áreas de TI, la conectividad con dispositivos móviles, sensores y máquinas diversas, lo cual les permitirá aumentar el flujo de datos contextuales, mientras se incrementan los componentes adaptables y surgen nuevos servicios basados en la nube, tales como DaaS (Data as a Service).

Desde el punto de vista del negocio para ir más allá de DX, es necesario realizar cambios culturales amplios, comenzando por definir las habilidades que se requerirán de los colaboradores a medida que la transformación avanza, ya que sin ellos las tecnologías no cumplirán su objetivo. Junto con fijar una estrategia digital, hay que abrirse a repensar todo, incluso la marca, la cultura organizacional, los productos, los servicios, los mercados, los modelos de negocios y los procesos, porque, definitivamente, hay que entender que en el mundo digitalizado lo único constante será el cambio.

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