Sepa qué países lideran el ranking de velocidades de Internet en Latinoamérica y cuánto impactó el COVID-19

Por en Internet

Con la gran mayoría de los países de nuestra región por debajo de la velocidad media global, el desafío de afrontar los problemas de la pandemia y reavivar los sectores productivos se hace aún más complejo, en un mundo cada vez más dependiente de la gran red.

Como ha sido evidente para todos, internet ha tomado un rol más relevante que nunca. El confinamiento derivado de la pandemia global ha llevado a que la gran mayoría de las operaciones de las empresas se mueva en un entorno digital y con conexiones remotas. A esto se suma el incremento en la demanda por ocio de las personas que se encuentran en sus hogares.

Todo esto ha supuesto una presión muy alta a la gran red, lo cual ha generado importantes cambios y afectaciones al servicio, desde la disponibilidad a la velocidad. Así lo constata el Speedtest Global Index de Ookla*, un reporte que revela el ranking de países con mayores velocidades de internet y el cambio que ha habido en los últimos meses, midiendo el impacto del Covid-19.

Actualizado con cifras al cierre de abril 2020, el índice de Ookla posiciona a Singapur como el país del mundo con mejor funcionamiento de internet, promediando 198,46 Mbps de bajada. Una realidad que se explica, según analistas, como el resultado de una expansión focalizada en la fibra óptica.

Asia predomina en la cabeza del listado, pues en segundo lugar le sigue Hong Kong (176,7 Mbps) y Tailandia tercero con 159,87 Mbps. 

El promedio global da cuenta de una velocidad de banda ancha fija de 74,74 Mbps de bajada y 39,62 Mbps en velocidad de subida.

EL DÉFICIT DE AMÉRICA LATINA

Como podía esperarse, Latinoamérica no sale bien parada en este ranking. El país más destacado es Chile, 30° en el listado general, con 97,74 Mbps. Aunque está lejos de las posiciones más destacadas, sí logró ubicarse por sobre otras potencias como Japón, Alemania y Finlandia.

Chile también ha logrado resultados destacados en materia de penetración de internet, con casi una totalidad de internet móvil y más de la mitad de los hogares conectados a internet fijo.

Según comenta Pelayo Covarrubias, presidente de la fundación País Digital, el posicionamiento de Chile en el ranking responde a un trabajo serio desplegado durante años que implica un esfuerzo del sector privado, que ha logrado desplegar correctamente una infraestructura de telecomunicaciones y del Estado al regular una industria competitiva y estratégica para el desarrollo de las naciones. 

Sin embargo, advierte que “aún estamos lejos de los países que llevan la delantera en esta materia y tenemos que acelerar con mucho foco el desarrollo de una matriz digital sin brechas al interior de cada país”.

En segundo lugar del ranking regional asoma Panamá (35°, con 85,39 Mbps). Ambas naciones son las únicas que logran velocidades de bajada por sobre la media mundial, pues en el tercer lugar de América Latina aparece Brasil, 56° en el listado global con 53,20 Mbps.
La representatividad de América Latina no solo se limita a la línea bajo la media global. Las situaciones particulares de Cuba y Venezuela los llevan a ocupar los últimos lugares, solo superando a Turkmenistán (174°) con solo 2,64 Mbps.

NACIONES LATINOAMERICANAS. RANKING DE VELOCIDAD HASTA ABRIL DE 2020 OOKLA

Posición global y velocidad de bajada promedio ( Mbps)

30° Chile - 97,74 
35° Panamá - 85,39

Promedio global -74,74

56° Brasil - 53,20
61° Uruguay - 47,13
68° Argentina - 37,18
70° México - 36,49
76° Costa Rica - 33,94
83° Paraguay - 31,28
88° Colombia - 28,29
103° Perú - 22,97
104° Ecuador - 22,51
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172° Cuba - 2,95
173° Venezuela - 2,85

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La situación adquiere mayor relevancia cuanto tomamos conciencia de lo que implican estos niveles de conectividad. Como señala Carlos Giraldo, country manager de InterNexa Chile, la banda ancha se ha convertido en un insumo básico para todos los sectores, pues internet tiene un impacto directo en la economía y en la competitividad de los países, aportando un porcentaje importante al PIB y eficiencia a las tareas económicos y sociales. 

“Así, en la medida que la velocidad es baja, implica que los sectores pierdan eficiencia y deben asumir mayores costos o dejar de implementar servicios basados en la internet, como ventas online o servicios transaccionales”, advierte el directivo.

Las palabras de Giraldo resaltan el impacto de este ítem: no contar con una velocidad óptima resta capacidad de desarrollo a los países y de apoyo a su población y los sectores productivos. Además, tratándose de países en vías de desarrollo, como los de nuestra región, la baja velocidad implica que los países enfrentan una barrera clave para continuar creciendo.

Covarrubias, de País Digital, concuerda con el valor de internet como factor de producción en la economía, pero pondera la contingencia actual, donde la mayoría de nuestras actividades residen en internet, ahora con un impacto mayor e incluso más directo en la economía de los países. “Los efectos de esta pandemia en nuestros hábitos estarán presentes un buen tiempo más, por lo que buenos servicios de telecomunicaciones harán la diferencia en cómo los distintos países de la región nos sobreponemos a la recesión post Covid-19”, señala.

Con este panorama, y conscientes de la necesidad de generar mejores conexiones con mayores velocidades, el responsable de InterNexa considera que la forma de superar esta situación es que exista un trabajo coordinado entre el Estado y los actores del sector de telecomunicaciones, ya que esto implica aumentar la inversión en infraestructura en los diferentes tramos, incluyendo la última milla y también herramientas de soporte estatal que ayuden a llegar a todos los segmentos sociales y de la economía, es decir, mayor cobertura para disminuir la llamada “brecha digital”.

Juicio similar que comparte el representante de País Digital, pues de cara a la era de 5G y las nuevas conexiones, “todos somos responsables: el Estado, mediante políticas públicas que fomenten el despliegue y la transferencia tecnológica; los privados, mediante inversiones que permitan la llegada del desarrollo a todos los rincones de un país, y la sociedad civil, a través de la guía constante a todos los anteriores”.

IMPACTO COVID-19

De igual forma, Ookla ha dado cuenta de la variación en velocidad, midiendo el impacto que ha tenido el coronavirus en el consumo de internet. A nivel global, la velocidad de banda ancha fija disminuyó 1% desde inicios de marzo hasta mayo.

Pese a que la variación a nivel mundial no ha sido significativa, en América Latina encontramos casos que llaman poderosamente la atención. Tal es el caso de Perú, por ejemplo, que ha visto una disminución del 35%. Otros también tienen bajas, aunque no tan severas, como Argentina (-8%) y Colombia (-5%). México bajó solo en 1%.

Por otro lado, en los aumentos destaca nuevamente el panorama en Chile, que además de liderar el listado generalizado en velocidad de nuestra región, ha aumentado las velocidades en 9%. Brasil, en tanto, lo hizo en 2%.

La información sigue en constante actualización, considerando los rápidos cambios en los patrones de comportamiento, así como las medidas que están tomando las empresas proveedoras para solventar la situación.

* El reporte y los datos de Speedtest se basan en los usuarios de servicios particulares.

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