¿Qué papel juegan las TIC en la prevención de desastres naturales?

Por en Innovación

Las tecnologías de la información y las comunicaciones, en particular las telecomunicaciones móviles, pueden ser vitales frente estos escenarios. Revisa cómo se está empleando en América Latina.

América Latina es una región con una gran diferencia de paisajes y geografías disímiles, sin embargo, compartimos un importante desafío: las catástrofes naturales.

De acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), entre 2005 y 2012 los desastre naturales se cobraron 240.000 vidas en América Latina, mientras que más de 57 millones de personas fueron afectadas por este fenómeno. En esta línea, y llevado a términos materiales, la región se vio perjudicada por un total de US$ 85.000 millones en ese período.

Estos problemas son comunes, aunque de diferentes maneras, para todas las administraciones de la región. No obstante, para poder reducir los niveles de exposición y vulnerabilidad es necesario un trabajo multisectorial de forma preventiva.

Es en este contexto que surgen las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). Un área que se presenta como uno de los sectores con posibilidades de aportar mejores condiciones a los ciudadanos afectados por las catástrofes naturales.

Por lo menos, así lo deja claro el nuevo estudio “TIC durante Desastre Naturales en América Latina”, recientemente publicado por 5G Americas. Según el estudio, esta tecnologías (y en particular, las telecomunicaciones móviles) pueden ser vitales para la alerta y prevención de desastres naturales, como también en la coordinación para la asistencia durante la emergencia y en las tareas de recuperación posteriores. 

De esta manera, los diferentes dispositivos con capacidad de conectividad pueden - por ejemplo- informar en tiempo real todo tipo de alerta a los organismos encargados de prevenir a la población, de la misma manera por medio de diferentes aplicaciones móviles se puede mantener informados a los ciudadanos ante alguno de estos eventos.

Paralelamente, las TIC también pueden ayudar a rescatistas a mantenerse comunicados, mientras que pueden auxiliar a los ciudadanos con los procedimientos necesarios para prevenir mayores inconvenientes. Es decir, por ejemplo, para recolectar, catalogar y organizar las ayudas humanitarias que provienen desde otros sectores del país, así como por medio de sistemas de monitoreo aumentar la transparencia en la distribución de estas donaciones.

En concordancia, las redes sociales también contribuyen a la mejorar los trabajos de los organismos que buscan prevenir y actuar ante distintos desastres. En lo que refiere a la prevención, son de gran utilidad para alcanzar a una cantidad de personas y entregarles consejos antes de que ocurra el evento catastrófico. Así como también en la etapa de mitigación de las pérdidas, pueden organizar el envío de ayuda y recolección de donaciones.

Esto también se puede ver a nivel de infraestructura. Según el estudio, la disponibilidad de espectro radioeléctrico para servicios de banda ancha móvil es vital en estos casos. En particular lo que refiere a la banda de espectro en la banda de 700 MHz para el despliegue de servicios LTE, que posibilita alcanzar coberturas en zonas rurales y alejadas de los grandes centros urbanos. Por su parte, la banda de 2.500 MHz es una alternativa válida para el desarrollo de esa tecnología de acceso en las ciudades densamente pobladas.

“La capacidad de prevenir y actuar rápida y ordenadamente ante situaciones de desastres es fundamental para contener los daños y ayudar a los ciudadanos afectados a recomponer de manera eficiente su vida. Para reducir los niveles de exposición y vulnerabilidad ante este tipo de emergencias, es necesario que exista previsión y planificación involucrando distintos sectores, y que se tome real dimensión de la importancia de las comunicaciones dentro de esas estrategias”, indicó José Otero, Director de 5G Americas para América Latina y el Caribe.

¿En qué se encuentra Latinoamérica? 

El desarrollo de las TIC para auxiliar a las autoridades y ciudadanos cuando ocurren desastres naturales cuenta con distintos ejemplos en América Latina. Dentro del estudio, destacan el caso de Argentina y el proyecto “Tecnología para la previsión de catástrofes” del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (MINCYT).

Este sistema busca entregar una respuesta rápida en la gestión de desastres como inundaciones, tormentas, olas de calor y otros eventos relacionados con el clima, junto con el acceso gratuito a gran cantidad de datos sobre las condiciones atmosféricas, de interés para el público general y el sector agropecuario, en particular.

Otro caso que resalta el estudio corresponde a una iniciativa conjunta en Brasil de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), el Centro Nacional de Gerenciamiento de Riesgos y Desastres (CENAD), el Ministerio de Integración y Defensa Civil, y cinco municipios de Paraná para crear un nuevo sistema de alerta de riesgo de inundaciones, temporales, peligro de desplazamientos de tierra, entre otros.

Con esta plataforma, ante la posibilidad de una catástrofe natural los habitantes de estos municipios serán alertados por intermedio de SMS, costeado y operado por las empresas de telecomunicaciones, sin ningún costo para el ciudadano, ni para el gobierno.

Un tercer caso es el del Costa Rica y su aplicación RSN, disponible para sistemas operativos Android e iOS, y que cuenta con información generada en tiempo real acerca de la actividad sísmica del país.

Este aplicativo, creado por la Red Sismológica Nacional UCR-ICE (RSN), consta de un mapa que muestra en distintos colores los últimos sismos con su respectiva magnitud. Así, el programa se planeta como una oportunidad de acceso a la información a una gran parte de la población de Costa Rica

Finalmente, a nivel regional, nos encontramos con el caso de México y su proyecto para la prevención y protección de la población ante fenómenos hidrometeorológicos

Esta iniciativa, liderada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), informará a los usuarios a través del envío de mensajes de texto sobre el desarrollo y ubicación de ciclones en distintas zonas del territorio nacional. De esa manera, con la participación de AT&T, enviará información localizada a las zonas que cuentan con mayores riesgos de ser alcanzadas por dichos fenómenos. 

Todos estos ejemplos muestran cómo las TIC se transforman en una herramienta fundamental en las diferentes fases para afrontar las catástrofes que afectan la población. No obstante, según la investigación, para que la tecnología sea efectiva, es necesario que se desplieguen políticas para aumentar la conectividad en el país. Así, es indispensable que exista mayor disponibilidad de espectro radioeléctrico, en particular destinado a potenciar tecnologías como LTE o superiores.

De acuerdo a la investigación, las autoridades también deben desplegar políticas tendientes a masificar el uso de terminales de acceso, como también para la creación de un ecosistema de apps para móviles que informe a la población y les permita retroalimentar a las autoridades.

Solamente así, según el estudio, se podrá reducir el impacto de las catástrofes. Y no sólo incluyendo a las TIC en estas iniciativas, sino que también con la participación del sector privado que permita aumentar la conectividad, y así potenciar el acceso a la información de la población.

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