¿Es Chile el modelo a seguir en A. Latina para atraer las inversiones tech?

Por en Empresas

La buena reputación del país austral, respaldada por las políticas comerciales y las cifras macroeconómicas de los últimos años, lo han posicionado como un actor principal en la región. Conozca las claves de este proceso.

A estas alturas del siglo XXI, hablar del desarrollo de un país está inevitablemente ligado a su competitividad a nivel digital. Y no es de extrañar, pues enfrentamos la cuarta revolución industrial, marcada por el impacto de las nuevas tecnologías.

En este contexto, Latinoamérica parte desde atrás. Pero a diferencia de otras épocas, el panorama actual ofrece la posibilidad de dar saltos exponenciales gracias a la disrupción digital. Esa es precisamente la visión que está impulsando Chile, para lo cual realiza esfuerzos por atraer inversiones extranjeras que lo ayuden a cumplir con este propósito.

Así, en el marco de la quinta versión del Foro Internacional de Inversiones, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, comentó: “Estamos enfrentando una cuarta revolución industrial que va a ser la más profunda, vasta, la que más va a cambiar nuestras vidas y que ya la estamos viviendo. Lo que Chile quiere hacer -y para esto la inversión y la innovación, la ciencia y la tecnología es fundamental- es subirse a esa ola tecnológica, aprovechar su fuerza como los surfistas hacen con las olas del mar para que nos conduzca al punto al que queremos llegar”.

A eso, Piñera agregó: “Queremos ser parte y ponernos de pie y aprovechar la fuerza de esa ola y no esperar simplemente que nos pase por encima, nos revuelque y nos golpee. Las nuevas inversiones en estas áreas de nuevos mercados, productos y tecnologías son especialmente apreciadas en Chile”.

El foro de InvestChile, que atrajo representantes de compañías extranjeras de 21 países, destacando entre ellos Estados Unidos, Canadá, Brasil y China, tuvo al sector de Servicios Globales y Tecnología como el que concentró más proyectos con 20 iniciativas. Y, claro, no es casualidad. Cristián Rodríguez Chiffelle, director de InvestChile, destacó que “Chile es un hub latinoamericano para el desarrollo de Centros de Datos, para la inversión en Servicios Globales y tecnología, energías limpias, minería inteligente, agroindustria y en otros sectores”.

Eleonora Rabinovich, gerente senior de Asuntos Públicos y Relaciones Gubernamentales de Google para Cono Sur,  comentó a AETecno que “Chile ofrece una combinación ideal de infraestructura confiable, desarrollo de talentos, compromiso con regulaciones transparentes y un historial de condiciones favorables para atraer la inversión extranjera”.

La directiva de Google explicó que la principal inversión de la compañía en el país es el data center instalado en Santiago (en la comuna de Quilicura), el cual opera desde 2015 y se mantiene como el único data center de la empresa en América Latina. Los resultados han sido positivos al grado de haberse anunciado su expansión el año pasado con una inversión cercana a los US$140 millones.

Para Rabinovich, esto confirma “el compromiso permanente que Google tiene con el crecimiento digital de Chile y América Latina, mejorando su conectividad y avanzando en la existencia de una nube pública más segura, estable, inteligente y de alto rendimiento”.

Kathlee Colucci, VP Sales Transformation de IBM, Estados Unidos, ya había expresado en su momento una opinión similar respecto a la presencia en Chile de su compañía. Según comentó la ejecutiva a la agencia de promoción de inversiones, “los recursos, los trabajadores, la estabilidad, las buenas políticas y la voluntad de gobierno para promover la inversión extranjera, son las claves para seguir expandiendo estas alianzas”.

Otra multinacional tecnológica que estuvo presente en el panel que ofreció el foro fue Amazon Web Services, el principal proveedor global de servicios en la nube. Abby Daniell, Gerente Desarrollo de Negocios Latam de AWS aseguró que “Chile es un líder regional y global. Tiene una democracia sólida y de las que deberían tener orgullo; cambian las administraciones y las condiciones se mantienen”.

Consultada por AETecno en relación a los factores o aspectos en los que se fija AWS antes de invertir en un país, la directiva reveló una visión bastante práctica: “Nosotros primero que nada escuchamos lo que dicen los clientes, en donde ellos quieren que estemos, y después hacemos una lista de países potenciales para invertir.  Realmente, lo que dicen los clientes es lo que tomamos en cuenta, pero también vemos otros factores tecnológicos, de fuerza de empleo, el mercado, conectividad, etc”.

Respecto a las proyecciones para América Latina, Daniell sostuvo que “La región realmente está con mucho desarrollo tecnológico. Nosotros abrimos oficinas en Chile hace dos años, en Argentina, en Colombia; tenemos oficinas en México y Brasil y tenemos clientes en muchos países en la región”. Finalmente, en cuanto al factor determinante que propiciará un impulso en el desarrollo digital, la ejecutiva identificó a la educación como algo vital, lo más importante a trabajar.

Chile cerró 2018 con cifras de inversión extranjera que superaron los US$12.000 millones, marcando un notable aumento respecto al año anterior. Como se ha visto, buena parte de ese monto está concentrado en proyectos tecnológicos. Sin ir más lejos, Google apostó por la instalación de un cable submarino que unirá a Estados Unidos con Chile, conectando la ciudad de Los Ángeles con Valparaíso. El proyecto otorgará un mejor servicio a los miles de usuarios de Google en Latinoamérica, además de marcar un hito por ser el primer cable completamente privado a nivel internacional instalado por una compañía tecnológica no especializada en telecomunicaciones.

De igual forma, existe mucha expectación respecto a la definición que haga AWS por la construcción de un data center regional, donde se barajan localidades de Chile y Argentina principalmente. El proyecto significará una inversión multimillonaria para el país que albergue la infraestructura, además de potenciar los servicios digitales de la empresa y sus clientes. El tiempo corre y más vale sumarse a la revolución antes de que la ola digital se transforme en un tsunami para las costas latinoamericanas.

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