Así funciona el centro de lujo para rehabilitar adictos a los móviles

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Habitaciones lujosas, ventanales gigantes, bañera de hidromasaje, pasillos amplios y gimnasio completo son algunos de los componentes de esta inmensa mansión a la que acuden jóvenes de entre 12 y 18 años.

Cromo - El Observador. Paradójico. Un padre gasta 1.000 dólares en un iPhone para su hijo, para luego enviarlo a una clínica para tratar la adicción al celular. ¿El precio de la estadía? 40 mil dólares. Paradigm tiene como objetivo "reprogramar" a los jóvenes para que puedan reconstruir su relación con la tecnología y reaproximarse a sus familiares, estudios, amigos y tareas offline.

Habitaciones lujosas, ventanales gigantes, bañera de hidromasaje, pasillos amplios y gimnasio completo son algunos de los componentes de esta inmensa mansión ubicada frente a la playa de San Rafael, ciudad vecina de San Francisco. Esta clínica estadounidense está habilitada para que sean internadas un máximo de ocho personas al mismo tiempo. La duración de la internación debe ser de entre 45 y 60 días, dependiendo del grado de severidad de la enfermedad.

Los jóvenes que acuden a este hotel de "moviladictos" tienen entre 12 y 18 años y tienen prohibido, durante su internación, el uso de internet en cualquier plataforma. A pesar de tener acceso a computadoras en las aulas de apoyo escolar, estas están preconfiguradas para evitar el acceso a cualquier red social. Durante su hospedaje tienen horarios fijados para levantarse, estudiar, comer y participar terapias colectivas e individuales.

"Nosotros los desconectamos. Esa es la regla", resumió Danielle Kovac, directora de la clínica en una entrevista con la BBC. "Yo diría que es un período de ajuste para los niños. Lo mejor es escuchar a muchos diciendo al final del tratamiento: 'Gracias, al no permitir que siguiese con mi teléfono o en redes sociales en una computadora, fui capaz de concentrarme realmente en mí".

Síntomas

A pesar de no ser una enfermedad oficialmente reconocida en Estados Unidos, la realidad es que cada vez hay más jóvenes que pasan 20 horas al día frente a la pantalla del móvil. Comportamientos como la ira cuando la señal de internet se interrumpe, mentir o esconder el uso de las redes sociales y el aislamiento y distancia de la familia, según Paradigm, son señales de alerta.

¿La causa? Para algunos psicólogos es la necesidad de los chicos de evitar las dificultades del mundo real. Internet puede agravar trastornos de humor y salud mental, y sirve como un "refugio seguro y anónimo" que aleja a los jóvenes de sus relaciones con el mundo real en un ciclo vicioso, según los directores de Paradigm.

Este tipo de problema se reconoce oficialmente en Australia, China, Italia y Japón. Incluso, en Corea del Sur la dependencia de Internet fue clasificada como "problema de salud pública" y es tratada en hospitales públicos.

Resultados 

Al preguntarle a Kovak si después del tratamiento los jóvenes volvían a las redes sociales de nuevo, Kovak respondio: "Bueno, probablemente, pero nuestra expectativa es que se desconecten el tiempo suficiente para que, cuando vuelvan a casa, estén listos para establecer límites para sí mismos, y para sus familias también".

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