85% de los ejecutivos globales cree que la biometría se utilizará para la mayoría de los pagos digitales en diez años

Por en Ciberseguridad

Según el estudio de The Economist Intelligence Unit y TransUnion, tecnologías como la inteligencia artificial, identificaciones digitales nacionales y súper aplicaciones podrían aportar a la prevención del fraude digital y la inclusión financiera.

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La clave del avance de las en un escenario pospandemia es proporcionar a los consumidores transacciones digitales más simples, afirma el estudio global realizado por The Economist Intelligence Unit para TransUnion. Entre los 1.610 ejecutivos encuestados, el 85% dijo creer que la realización de transacciones digitales que sean seguras y fluidas son esenciales para la supervivencia empresarial y no simplemente una ventaja competitiva. 

"El COVID-19 ha acelerado dramáticamente la transformación digital y esto lo reafirma el 66% de nuestros encuestados, que dicen que su organización ha cambiado sus procesos de transacciones digitales debido a la pandemia", dijo Manuel Piñeros, Gerente Senior del Centro Global de Excelencia para Soluciones de Fraude e Identidad de TransUnion. Sin embargo, advierte que "todo este progreso digital será borrado si no podemos eliminar estas barreras para construir una confianza digital bilateral. Por ejemplo, el 58% de los ejecutivos encuestados que dijeron que su compañía cambió su proceso de transacción digital como resultado de la pandemia experimentaron fallas".

El informe Nuevas Dimensiones de Cambio: Construyendo Confianza en un Panorama de Consumidores Digitales, incluyó las respuestas de ejecutivos de Brasil, Canadá, Colombia, Chile, China, República Dominicana, Hong Kong, India, Filipinas, Sudáfrica, Reino Unido y Estados Unidos. 

Según los encuestados, las tecnologías claves que acompañarán la transformación de los servicios de pagos y el comportamiento de los consumidores respecto a éstos son la inteligencia artificial (IA), las identificaciones digitales nacionales y las súper aplicaciones (portales digitales únicos, a los que se accede principalmente mediante teléfonos inteligentes, a través de los cuales los usuarios pueden acceder y pagar por diversos productos y servicios de terceros todo bajo una misma sombrilla). 

Entre ellas, la biometría - métodos de huellas dactilares, reconocimiento facial o autenticación de voz - ha sido la más escogida por los encuestados (85%) como la tecnología más probable en ser utilizada para autenticar la gran mayoría de los pagos en los próximos diez años. 

Respecto a los beneficios que traería la inteligencia artificial, alrededor de 43% de los encuestados señaló que la tecnología tiene el potencial de proveer una mejora en la detección del fraude y la seguridad. Las otras respuestas más frecuentes fueron que la IA puede crear una experiencia de cliente más fluida (29%) y proveer una protección más robusta de los datos personales (26%). Además, el 79% de los ejecutivos afirmó que las identificaciones digitales nacionales ayudarán a la prevención del fraude en las transacciones de los consumidores.

"Generar confianza con el consumidor comienza con la prevención del fraude. Nuestra investigación demostró de manera abrumadora que la biometría, la inteligencia artificial y las identificaciones digitales nacionales no son sólo una moda para la prevención del fraude al consumidor, sino que son la clave para un comercio de confianza en el futuro inmediato", dijo Piñeros.

Además de la generación de confianza, siete de cada 10 ejecutivos creen que una identificación digital nacional ayuda a expandir el acceso a servicios de consumo a grupos de bajos ingresos que antes estaban excluidos. Los encuestados pertenecientes a industrias de préstamos al consumidor y telecomunicaciones a nivel global son quienes más consideran que tales identificaciones brindan a los grupos de ingresos más bajos acceso a servicios que de otro modo no podrían acceder.

Por otra parte, el 67% de los ejecutivos respondió que los consumidores se sienten cómodos compartiendo datos personales con empresas privadas, mientras casi el 71% cree que los consumidores se sienten cómodos compartiendo datos personales con los gobiernos. Entre los encuestados, los ejecutivos chinos creen que los consumidores se sienten mucho más cómodos compartiendo datos personales con los organismos gubernamentales que con las empresas, mientras que los ejecutivos brasileños y dominicanos tienen una creencia opuesta, con una diferencia de más del 10% entre estos países.  

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